El Athletic ha vivido una de esas semanas que nadie quiere en un club serio: verse señalado por Fifa con una prohibición de fichajes durante tres ventanas. Una mancha enorme. Un golpe de reputación. Y un aviso que, por fortuna para San Mamés, ya tiene final feliz: el club está al día y la sanción quedará levantada oficialmente en cuestión de días.
Según fuentes cercanas a la dirección rojiblanca, Fifa ya ha confirmado al Athletic que ha cumplido el requisito exigido para salir de la lista de prohibición de registro. El plazo máximo para desaparecer de la Fifa Registration Bans es de cinco días. Traducido: no hay bloqueo real para el mercado, pero sí una lección dura sobre lo que cuesta un conflicto mal cerrado.
El origen del problema está en la vuelta anticipada de Álex Padilla desde Pumas. El guardameta zarauztarra, titular habitual en Copa para Valverde, fue cedido en enero de 2025 por una temporada, con opción de prórroga. Había completado el primer tramo y ya preparaba el segundo cuando el Athletic aceleró su retorno al activar una cláusula.
Esa decisión tuvo un coste: 300.000 euros por la vuelta antes de tiempo. Pero el punto caliente no fue el dinero directo, sino la discrepancia vinculada a los derechos de formación. Ahí nació el litigio con Pumas, ahí se encendió la alarma y ahí Fifa decidió amonestar con dureza al Athletic incluyéndolo en la lista de sancionados.
Ahora, el club ha solventado la salvedad y sale del foco. Pero el susto queda. Porque esto no va solo de fichar o no fichar: va de imagen, de credibilidad y de lo que significa que un organismo internacional te coloque en la misma lista que clubes con deudas y guerras abiertas. El Athletic se ha quitado el problema de encima… pero no debería olvidar lo cerca que estuvo del incendio. @mundiario
