El Celta volvió a tropezar en Balaídos y sigue sin encontrar su primera victoria de la temporada. El Athletic Club se impuso por 0-2 después de aprovechar una primera mitad en la que fue claramente superior y en la que dos golpes casi consecutivos bastaron para dejar el encuentro muy cuesta arriba para los de Claudio Giráldez. Los celestes suman únicamente un punto después de las tres primeras jornadas.
Giráldez volvió a agitar el once con numerosas modificaciones, pero esta vez la fórmula no funcionó. El Celta trató de iniciar desde atrás y quiso tener personalidad con balón, aunque la presión alta del Athletic le impidió construir con comodidad. Los vigueses avisaron en el minuto 11, cuando Unai Simón respondió al remate de Williot Swedberg, pero el conjunto vasco fue imponiéndose progresivamente.
El Athletic encontró premio en el minuto 20. Álex Berenguer recibió por la izquierda, avanzó hacia el área y colocó un preciso disparo lejos del alcance de Andrei Radu. Apenas dos minutos después llegó otro mazazo: Íñigo Ruiz de Galarreta recuperó y filtró para Robert Navarro, que apareció dentro del área para hacer el 0-2. Dos goles en apenas un par de minutos que dejaron completamente descolocado al Celta.
Los números al descanso reflejaron la diferencia entre ambos. El Athletic había acumulado 11 remates por solo dos del Celta y un 59,3 % de posesión, además de encontrar con demasiada facilidad espacios entre líneas. Radu evitó incluso que la distancia fuese mayor ante Iñaki Williams y Robert Navarro. La gran oportunidad celeste para regresar al partido llegó en el 37, pero el cabezazo de Ferran Jutglà terminó en el larguero.
Giráldez reaccionó de manera contundente en el descanso. Iago Aspas, Javi Rueda, Miguel Román y Yoel Lago entraron de una tacada por Hugo González, Javi Rodríguez, Ilaix Moriba y Abdoulaye Faye. Cuatro cambios que evidenciaban hasta qué punto el técnico estaba descontento con lo ocurrido durante los primeros 45 minutos.
La reacción permitió al Celta tener más balón y jugar durante más tiempo cerca del campo rival, pero no se tradujo en ocasiones suficientemente claras. Swedberg encontró algún espacio y Starfelt rozó el gol con un cabezazo que se marchó cerca del palo, mientras el Athletic comenzó a sentirse cómodo defendiendo con el marcador a favor y esperando alguna transición para sentenciar.
Ni siquiera la entrada posterior de Hugo Álvarez permitió acelerar lo suficiente el juego celeste. Aspas trató de aparecer entre líneas y Javi Rueda dio mayor profundidad por la derecha, pero el Athletic cerró bien los espacios interiores y obligó al Celta a mover el balón demasiado lejos del área de Unai Simón. La posesión aumentó, aunque el peligro real continuó siendo escaso.
Terzić administró su ventaja dando entrada a Guruzeta, Jauregizar, Peio Canales y posteriormente Nico Williams. El Athletic renunció a dominar como lo había hecho durante la primera mitad, pero tampoco necesitó hacerlo. Su bloque defensivo fue suficiente para controlar a un Celta demasiado previsible, incapaz de encontrar ese gol que pudiera convertir el tramo final en un partido diferente.
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— Celta (@RCCelta) August 30, 2026
El 0-2 prolonga el mal arranque del Celta, que después del empate en Mestalla y la derrota frente a Osasuna vuelve a quedarse sin premio en Balaídos. Esta vez no hubo una expulsión que explicase el resultado: el Athletic fue mejor, castigó dos veces en apenas dos minutos y supo proteger después su ventaja. Giráldez tiene mucho que corregir antes de que una temporada que acaba de comenzar empiece a generar más dudas de las previstas. @mundiario
