El plan de De la Espriella: primer Consejo de Ministros bajo el paraguas de Washington

La transición presidencial en Colombia continúa a trompicones. Mientras el presidente electo, Abelardo de la Espriella, ha decidido anticipar la puesta en marcha de su futuro Ejecutivo con la celebración de un primer Consejo de Ministros en Barranquilla, el escenario internacional ha reforzado su posición con un contundente respaldo institucional. Los países que integran el denominado Escudo de las Américas han cerrado filas en defensa de los resultados de la segunda vuelta presidencial y han cargado contra cualquier intento de obstaculizar el relevo democrático.

La reunión del Gabinete tuvo lugar en los despachos de De La Espriella Lawyers, en el norte de Barranquilla, y se prolongó durante cerca de tres horas. Aunque el nuevo Gobierno no asumirá formalmente el poder hasta la fecha prevista por la Constitución, 7 de agosto, el presidente electo quiso transmitir un mensaje de preparación y de continuidad institucional cuando los ánimos siguen caldeados en Colombia por las tensiones derivadas de la negativa del presidente saliente, Gustavo Petro, a reconocer el resultado electoral.

“Este es un equipo que está trabajando sin parar para hacer el mejor gobierno de la historia de Colombia”, aseguró De la Espriella al término del encuentro, en el que participaron los ministros designados para las principales carteras económicas, sociales y de seguridad.

El presidente electo explicó que el objetivo de esta primera reunión consistía en revisar las prioridades de cada ministerio, coordinar los planes de actuación a corto plazo y analizar la información recibida durante el proceso de empalme con la Administración saliente del Pacto Histórico, la primera nominalmente de izquierdas en la historia contemporánea del país. Junto al vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, De la Espriella afirmó haber examinado los primeros informes relativos al estado de las finanzas públicas y a los trabajos del denominado “empalme anticorrupción”. Según explicó, el futuro Ejecutivo está evaluando las principales contingencias que heredará del actual Gobierno para diseñar una respuesta desde el primer día de mandato.

De fondo también hay una advertencia a sus futuros ministros. El presidente electo prometió respaldo político absoluto a su equipo, pero dejó claro que no tolerará irregularidades en la gestión pública. “La transparencia absoluta será una exigencia irrenunciable. Quien no la respete deberá asumir las consecuencias”, trasladó a los integrantes de su Gabinete.

 

Entre los asistentes figuraban, además de Restrepo, Rodrigo Lara (Interior), Miguel Gómez Martínez (Hacienda), Elsa Noguera (Transporte), Jorge Enrique Mora (Defensa), Fabio Arjona (Ambiente), Mauricio Gómez (Comercio), Jaime Andrés Beltrán (Vivienda), Indalecio Dangond (Agricultura), Juliana Gutiérrez (Deporte) y Omar Bula, designado para Exteriores.

El respaldo internacional endurece la presión sobre Petro

El movimiento político de De la Espriella coincidió prácticamente con un gesto diplomático que fija la posición de buena parte del continente respecto a la crisis institucional que está enfrentando Colombia.

Los 13 países que integran el Escudo de las Américas encabezado por la Administración de Donald Trump y que incluye gobiernos de derechas y dos de izquierdas aliados — Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago— difundieron una declaración conjunta en la que expresan su “profunda preocupación” por los intentos de cuestionar la legitimidad de las elecciones colombianas.

“La transición entre gobiernos no constituye una concesión política, sino más bien un deber constitucional e institucional destinado a garantizar la continuidad del Estado, la estabilidad democrática y el cumplimiento efectivo de la voluntad popular”, inciden los gobiernos latinoamericanos, que también recuerdan que “en toda democracia constitucional, la voluntad soberana de los ciudadanos —libremente expresada en las urnas y formalizada por las autoridades electorales competentes— constituye el único fundamento de la legitimidad del Poder Público”.

Aunque el documento evita citar expresamente a Petro, su contenido constituye una respuesta directa a las manifestaciones realizadas por el presidente saliente, quien ha insistido en denunciar un supuesto fraude electoral sin aportar, hasta el momento, pruebas que hayan sido avaladas por un juzgado. La alianza regional censuró las “declaraciones y acciones que, sin fundamentos debidamente acreditados, ponen en duda la integridad del proceso electoral en la República de Colombia y generan incertidumbre sobre el curso normal de la transición institucional”.

De hecho, una querella impulsada por uno de sus altos cargos, Luis Guillermo Díaz, fue desestimado por el Consejo de Estado para subsanar los motivos de inadmisión en el escrito que fue presentado por el exmagistrado por el Pacto Histórico en el Consejo Nacional Electoral (CNE). En ese sentido, los firmantes consideran que desacreditar sin fundamento a organismos como la Registraduría Nacional, el CNE o el máximo tribunal de la Administración pública “constituye un grave desconocimiento de la voluntad popular y de los principios que sustentan el Estado de Derecho”.

La transición, bajo el foco

Uno de los aspectos más significativos del comunicado es la defensa explícita del proceso de empalme entre administraciones. “Rechazamos toda acción, declaración o decisión que pretenda deslegitimar el mandato conferido por la ciudadanía, desacreditar sin fundamento a las autoridades electorales competentes u obstaculizar la transición institucional, conocida en Colombia como proceso de empalme”, censuraron los países del Escudo de las Américas en alusión a Petro.

 

El presidente en funciones que sostiene que el ganador de las elecciones fue su delfín Iván Cepeda, además, denuncia un supuesto complot de fraude electrónico que supuestamente habría alterado el resultado de los comicios a través de las actas, irregularidades en las mesas de votación y el padrón electoral. En esa hipotética trama vincula a la empresa de la familia Bautista contratada por la Registraduría para realizar el preconteo del domingo electoral, así como a una firma israelí que, según ha dicho el mismo Petro, “puso 500.000 bots: perfiles falsos, para manipular la conciencia del electorado colombiano con millones de mentiras sobre Iván y sobre mí”.

En ese contexto, el Escudo de las Américas condena las declaraciones, acciones o decisiones que “busquen deslegitimar el mandato conferido por los ciudadanos”. También censuran los intentos “sin fundamentos” de desacreditar a las autoridades electorales colombianas “u obstaculizar la transición institucional”. Por ello, los países latinoamericanos han pedido a todas las instituciones colombianas que actúen “con estricto apego” a la Carta Magna, las leyes colombianas y los principios democráticos. @mundiario