España tutea a Estados Unidos y peleará por el bronce en el Mundial de Berlín

La Selección española femenina de baloncesto acarició una hazaña histórica en el Uber Arena de Berlín tras plantar cara al todopoderoso Team USA en las semifinales del Mundial. El conjunto dirigido por Miguel Méndez compitió de tú a tú durante más de tres cuartos frente a la potencia norteamericana, alcanzando los últimos diez minutos con tablas en el marcador (58-58) antes de acabar cediendo por un ajustado 66-76.

El arranque del encuentro reflejó la valentía y el descaro del recambio generacional español. Apoyadas en una defensa asfixiante y en la contundencia de Raquel Carrera bajo los aros, las españolas endosaron un parcial de salida de 9-1 que obligó a reaccionar a las vigentes campeonas, lideradas por figuras de la talla de Breanna Stewart y Caitlin Clark.

A pesar de la enorme disparidad en los tiros libres concedidos durante el primer acto (con un balance de 4 lanzamientos para España por 27 para las estadounidenses al descanso), la Selección no le perdió la cara al choque. Los triples de María Conde y la brillantez individual de Iyana Martín mantuvieron a la escuadra nacional plenamente metida en la pelea por el billete a la final.

El momento culminante del choque llegó en el tercer cuarto, cuando dos tiros libres convertidos por Iyana Martín establecieron el empate a 58. Con esa anotación, la talentosa jugadora asturiana hizo historia al convertirse en la máxima anotadora Sub-21 en una sola edición de un Campeonato del Mundo, consolidándose como la gran revelación del torneo internacional.

Sin embargo, los problemas de faltas de Maite Cazorla e Iyana Martín, sumados a un demoledor parcial de 2-12 en el arranque del periodo definitivo, terminaron por inclinar la balanza a favor de Estados Unidos. Las norteamericanas gestionaron su ventaja en los minutos finales para sellar su pase a la lucha por el oro frente a la selección de Francia.

El nacimiento de una nueva era para el baloncesto femenino español

Pese al trago amargo de la eliminación, el papel desempeñado por el combinado español ratifica la consolidación de una camada de futbolistas y baloncestistas llamadas a liderar el deporte nacional. La irrupción de jóvenes talentos como Awa Fam, Elena Buenavida, Alicia Flórez o la propia Iyana Martín augura un futuro esplendoroso compitiendo al máximo nivel continental y mundial.

Miguel Méndez logró armar un bloque competitivo que combina a la perfección la veteranía de referentes como Alba Torrens o Maite Cazorla con la frescura sin complejos de las recién llegadas. La imagen ofrecida en la capital alemana ha vuelto a enganchar a los aficionados tras tútear al dominador absoluto del baloncesto femenino durante las últimas décadas.

El equipo nacional centrará ahora todas sus energías en la batalla por la medalla de bronce. Subir al tercer escalón del podio en Berlín supondría culminar con éxito el primer capítulo de un proyecto deportivo diseñado para perdurar en el tiempo y seguir cosechando éxitos.

La huella dejada por la Selección trasciende el resultado final del marcador. El juego vistoso, la entrega defensiva y la sonrisa constante sobre la pista han sentado las bases de un legado que inspirará a las futuras generaciones del baloncesto español.

Con la mirada puesta en el partido por el metal de bronce, España afronta el cierre de la cita mundialista con el orgullo intacto. El vestuario confía en poner el colofón perfecto a dos semanas de competición inolvidables. @mundiario