Florentino Pérez, 80 millones y la renovación de Bellingham antes de 2029

La victoria del Como frente al Manchester United no solo ha puesto a Michael Carrick en la cuerda floja al frente de los Red Devils, sino que ha confirmado la eclosión definitiva de Nico Paz en la élite europea. Su exhibición fue total: dos goles de linda factura, una asistencia y una autoridad insultante para gobernar los tiempos del choque, abarcar campo y oxigenar cada posesión del conjunto italiano. El internacional argentino ha derribado la puerta; ya no es una promesa en crecimiento, sino una realidad indiscutible.

Ante semejante exhibición, la pregunta en los despachos de Concha Espina es obligada: ¿cuál es la hoja de ruta con él? Florentino Pérez cerró su traspaso el pasado verano por 60 millones de euros, pero blindó una cláusula de recompra fijada en 80 millones con vigencia hasta 2027. A la luz de su rendimiento actual, esa cifra se antoja una auténtica ganga en un mercado inflado donde se pagan cantidades astronómicas por futbolistas discretos en la Premier League y el continente.

La repesca asoma como una jugada cantada de cara al próximo curso, aunque el verdadero dilema llegará a la hora de gestionar los egos y los roles. Con José Mourinho asentado en el banquillo merengue, la coexistencia de Nico Paz con Jude Bellingham abriría un debate táctico de calado, dado que ambos perfiles reclaman la misma zona de influencia.

El escenario con el centrocampista inglés encierra sus propias aristas. Pese a ser uno de los pilares del presente y del mañana madridista, Bellingham aún no ha sellado la ampliación de un contrato que expira en 2029. La vuelta de Nico a la capital española añadiría una competencia feroz en esa mediapunta por delante del doble pivote, el hábitat natural donde el británico luce imperial. La patata caliente para Florentino y Mourinho no será recomprar al talento hispano-argentino, sino decidir si el Santiago Bernabéu tiene espacio para dos reyes de la misma corona.

¿Y si el afectado no es Jude sino Vinicius con ayuda de Diomande?

Una de las grandes virtudes de Nico Paz es su sobresaliente polivalencia. El canterano blanco no limita su impacto a la mediapunta centralizada: tiene facultades de sobra para desempeñarse como interior asociativo, romper como extremo e incluso actuar de nueve en momentos puntuales.

Esto implica que José Mourinho podría explotar sus virtudes en múltiples esquemas tácticos sin necesidad de colisionar frontalmente con Jude Bellingham. Por consiguiente, su hipotético regreso a la disciplina merengue amenazaría de forma directa a otra vaca sagrada del vestuario: Vinicius.

El brasileño, lejos de su mejor versión desde hace meses, ya ha visto cómo la frescura de futbolistas como Yan Diomande y el empuje de Endrick erosionan su condición de intocable. Con la vuelta del rubio albiceleste, la competencia en el último tercio se volvería feroz; no resultaría descabellado contemplar al joven marfileño por la izquierda mientras Nico castiga desde el perfil diestro para armar su letal zurda hacia dentro.

El futuro de Nico es toda una incógnita

Teniendo todo esto en cuenta, el crecimiento de Nico Paz sitúa a Florentino Pérez entre la espada y la pared. La apuesta —tan cuestionada en su momento— de permitirle completar una temporada más en el Como rinde dividendos inmediatos, hasta el punto de que la Serie A y el cuadro de Cesc Fàbregas empiezan a quedársele diminutos.

Si la entidad madridista decide ejecutar la recompra para sumarlo al plantel, Mourinho ganará una pieza de jerarquía total; si, por el contrario, la directiva opta por monetizar su explosión, solo la billetera de la Premier League tendrá el músculo financiero para asumir una operación galáctica a precio de récord. @mundiario