Nazanin Zaghari-Ratcliffe, de 43 años, trabajó como directora de proyectos para la organización benéfica Thomson Reuters Foundation y también para la BBC Media Action. Fue detenida cuando llevó a su hija a visitar a sus padres, acusada por la Guardia Revolucionaria de dirigir una «red hostil» a Irán desde el extranjero cuyo objetivo era derrocar al Gobierno. Sin embargo, según Richard Ratcliffe, marido de Nazanin, su esposa estaba detenida para obligar al Reino Unido a pagarle a Irán una deuda de 400 millones de libras esterlinas que se remonta a la década de 1970 por un pedido cancelado de vehículos militares. La ministra de Exteriores anunció en el Parlamento que la deuda ha sido liquidada «de acuerdo con todas las obligaciones legales» y «en pleno cumplimiento de las sanciones internacionales y del Reino Unido» a ese país, que solo podrá usar el dinero para «fines humanitarios». El pago de la deuda también puso fin al martirio de Anoosheh Ashoori, un empresario jubilado de 68 años que siempre sostuvo su inocencia e incluso estuvo en huelga de hambre para exigir su liberación.
«Creo que el Gobierno tiene dos trabajos: proteger a las personas en situaciones como esta y asegurarse de que no vuelva a suceder», dijo el marido de la ahora liberada, que reconoció que su familia necesitará pasar por un «proceso de recuperación». «Pero vivimos en el futuro, no en el pasado», aseguró Ratcliffe.

