Por el Dr: Pedro Richardson
#PoderMunicipal
En contrate con la inestabilidad y la violencia de un Estado fallido como Haití se podría pensar que los magnicidios son comunes en su historia.Sin embargo no es así a pesar de que
los golpes de Estado y los períodos dictariales sean frecuentes en su discurrir histórico.
Aunque tradicionalmente asociamos magnicidio con el asesinato de un jefe de Estado el término puede ser aplicado a los crímenes de personalidades destacadas de la vida política,militar o religiosa como son los casos de los candidatos presidenciales colombianos Jorge Eliécer Gaitán y Luis Carlos Galán, y el mexicano Luis Donaldo Colosio Murrieta.
El primer magnicidio en el naciente Estado haitiano se realizó nada menos que contra el hombre que proclamó su Independencia, Jean Jacques Dessalines, en Jacmel el 17 de octubre de 1806 la misma ciudad que le vio nacer el 20 de septiembre de 1758.
Traicionado por sus colaboradores, Alexandre Pétion y Henri Christophe, quienes después se dividen el país creando Petion una República en el Oeste y Christophe un reino el norte, su cadáver fue despedazado y lanzadas sus partes en una acequia.
Así concluyo el hombre cuyo nombre lleva el Himno de su país, Dessalinienne.
Otro magnicidio y que sirvió de pretexto al presidente Woodrow Wilson para producir la ocupación norteamericana de 1915 temeroso de que el Dr. Rosalvo Bobo tomara el poder, fue el del presidente Vilbrun Guillaume San.
El 27 de julio de 1915, el presidente Sam ordenó la ejecución de 167 presos políticos, incluido el expresidente Oreste Zamor, que estaba detenido en una prisión de Puerto Príncipe, acción que enfureció a la población y temiendo por su vida se asilo en la embajada de Francia hasta donde llegaron sus opositores , penetrando en ella, sacandole a golpes y arrastrando su cuerpo el cual fue lanzado sobre la verja de la sede diplomática
donde la población que aguardaba hizo pedazos y exhibió las piezas a través de los barrios de la capital haitiana. Este además de magnicidio fue un linchamiento ejecutado por un pueblo encolerizado por la represion.
El magnicidio de hoy contra el presidente Jovenal Moise es el último que se produce en Haití en los pasados 106 años y el único que no genera intento o toma del poder por sus ejecutores o propiciadores, lo que a nuestro juicio es un elemento que se deberá profundizar



