Por Andrés Tejada.
La economía mundial al parecer se estancó en este año que finaliza, con un exiguo crecimiento cercano al 2%. Nuestro país, al parecer tuvo más suerte y termina con un 5%.
La inflación ha devorado los salarios de las clases pobres y media de nuestras naciones… Argentina y Chile van a la delantera. Y qué decir de Venezuela, México, Brasil, Haití y otros territorios.
La excepción ha sido Panamá. República Dominicana cerrando con 8%. Pienso que la inflación mundial se debió al exceso de circulante y a la pobre producción agrícola e industrial producto de la paralización económica y los problemas de logísticas luego de levantadas las restricciones postcovid.
Mucho consumo y poca producción. Ahora los bancos centrales del mundo ponen un remedio que es tan gravoso como la enfermedad: la restricción monetaria mediante la subida de las tasas de interés lo que hacen es recoger el dinero mediante pagos de altos intereses, y dejando entonces a los que mueven la economía, es decir, los sectores productivos sin protección. Deben acceder a préstamos con tasas de interés muy altas. Las deudas de los países podrían ponerse impagable.
Nuestro país a presupuestado más de 363 mil millones de pesos para complementarl el gasto público. Más de mil millones de pesos diarios. Y tendrá que pagar más de un 12% de interés en pesos, y quizás un 8% en dólares. Este año 2023 será un año con muchos nubarrones. Inflación que trae hambre, desempleo, inestabilidad y estallidos sociales. La guerra entre Rusia y Ucrania no da avisos de finalizar y el petróleo al alza. Si nuestro gobierno no planifica y ejecuta un plan básico bien sustentado para paliar la situación de incertidumbre, entonces no solamente habrá más delincuencia sino también que podríamos tener hasta estallidos sociales. ¡Dios nos encuentre confesados!



