Zelenski afronta su mayor crisis militar con un cambio de liderazgo que abre una nueva etapa en Ucrania

La movilización ciudadana en varias ciudades ucranianas ha vuelto a condicionar las decisiones del Gobierno de Kiev. Tras seis días de manifestaciones, Zelenski decidió apartar al general Oleksandr Sirski y situar en su lugar a Mijailo Drapaty, hasta ahora responsable de las Fuerzas de Tierra y uno de los militares con mayor respaldo entre quienes reclamaban un cambio en la cúpula castrense.

El movimiento llega después de una nueva crisis política que ha puesto bajo presión al presidente ucraniano. El detonante fue la salida de Mijailo Fedorov del Ministerio de Defensa, un dirigente joven vinculado a la modernización tecnológica del ejército y al desarrollo de sistemas de drones, una de las áreas más importantes de la guerra actual.

No es la primera vez que las protestas fuerzan una rectificación del Ejecutivo. En 2025, la reacción social ya llevó a Zelenski a reconsiderar una reforma relacionada con los organismos anticorrupción cuando varios miembros de su entorno estaban bajo investigación.

La remodelación confirma la dificultad de mantener el equilibrio entre las necesidades militares, las exigencias de la sociedad ucraniana y la gestión política de un país en guerra.

Drapaty, un militar de nueva generación para una guerra diferente

El nombramiento de Drapaty busca transmitir una imagen de renovación dentro del ejército. Con 43 años, acumula experiencia desde los primeros combates del conflicto del Donbás en 2014 y es considerado un oficial alejado de las estructuras heredadas de la época soviética.

Su trayectoria está ligada a algunos de los episodios más simbólicos de la resistencia ucraniana. Fue uno de los protagonistas de la defensa de Mariúpol en 2014 y posteriormente tuvo un papel destacado en operaciones contra las fuerzas rusas durante la invasión iniciada en 2022.

Durante la gran ofensiva rusa, dirigió unidades que frenaron avances enemigos en zonas estratégicas y participó en operaciones que permitieron recuperar posiciones en la región de Jersón. En noviembre de 2024 asumió el mando de las Fuerzas de Tierra, desde donde impulsó cambios relacionados con la organización y el uso de nuevas tecnologías militares.

Su llegada también responde a una demanda clave del frente: adaptar el ejército a una guerra donde los drones, la inteligencia artificial y los ataques de precisión tienen cada vez más peso.

El nuevo jefe militar ha señalado que sus prioridades serán reforzar las operaciones ofensivas, mejorar la capacidad tecnológica de las tropas y continuar la transformación de las Fuerzas Armadas.

Ucrania afronta problemas internos mientras Rusia mantiene la presión

El relevo en la cúpula militar se produce en un momento especialmente complejo para Kiev. Más allá del combate directo contra Rusia, Ucrania debe hacer frente a problemas como la falta de efectivos, el aumento de las deserciones y la resistencia de parte de la población a incorporarse al ejército mediante la movilización obligatoria.

También continúa pendiente el refuerzo de la defensa antiaérea, especialmente ante los ataques con misiles balísticos rusos contra ciudades e infraestructuras críticas.

La salida de Sirski cierra una etapa marcada por decisiones militares controvertidas, aunque el general defendió su gestión destacando logros como la defensa de Kiev en 2022, la contraofensiva de Járkov y la creación de unidades especializadas en drones.

Mientras tanto, Zelenski intenta recuperar estabilidad política con una nueva estructura de Gobierno y una renovación parcial de sus responsables militares. El desafío será demostrar que los cambios no responden solo a la presión de la calle, sino a una estrategia capaz de fortalecer a Ucrania en una guerra que sigue lejos de resolverse. @mundiario