El Celta está encontrando más dificultades de las esperadas para generar peligro y marcar goles. Aunque ocupa la octava posición de La Liga, con 11 puntos en nueve jornadas, la falta de contundencia ofensiva está condicionando su temporada.
Los números reflejan el problema: apenas diez goles en nueve partidos, cinco de ellos concentrados en la goleada al Racing de Santander (5-0). El conjunto celeste ha sumado dos victorias, cinco empates y dos derrotas.
Pero la falta de gol no es el único problema. La circulación del balón ha resultado demasiado lenta durante varios encuentros, facilitando el repliegue de los rivales y dificultando la llegada a posiciones de remate. Una situación que ha mejorado recientemente, aunque todavía está lejos de resolverse.
A pesar de ello, Marco Garcés, director de fútbol del Celta, ha descartado por ahora fichar un delantero en enero. El mexicano confía en la recuperación de Borja Iglesias, que apenas ha disputado 90 minutos esta temporada y permanecerá unas seis semanas de baja por una lesión en el sóleo izquierdo.
La decisión supone una apuesta por los recursos actuales. Ferran Jutglà ha tenido que asumir buena parte de la responsabilidad ofensiva, aunque el reciente regreso de Iago Aspas y el alta médica de Pablo Durán ofrecen nuevas alternativas a Claudio Giráldez.
En La Liga, los resultados han mejorado con el paso de las jornadas. Sin embargo, Europa sigue siendo la gran asignatura pendiente: el Celta perdió ante el Omonia (1-0) y la Juventus (1-2), por lo que todavía no ha estrenado su casillero de puntos en la Europa League.
Este jueves visitará al Celtic en Celtic Park, a las 21:00 horas, en un encuentro importante para sus aspiraciones continentales. Los escoceses también han perdido sus dos primeros compromisos y ambos conjuntos necesitan reaccionar antes de quedar demasiado rezagados.
La enfermería tampoco concede tregua. Además de Borja Iglesias, continúan lesionados Carl Starfelt, Miguel Román, Jones El-Abdellaoui y Álvaro Núñez, este último con una rotura fibrilar en el aductor que lo mantendrá aproximadamente cuatro semanas apartado de los terrenos de juego.
El calendario tampoco ofrece demasiado descanso. Tras visitar Glasgow, el Celta recibirá al Betis el domingo, jugará contra el Salamanca UDS en Copa del Rey el miércoles 28 y visitará al Rayo Vallecano el sábado 31. Después llegarán el Union Saint-Gilloise y el Levante, antes de visitar al Real Madrid el 22 de noviembre.
La decisión de Garcés tiene sentido desde la confianza en una plantilla construida para competir en tres torneos, pero también entraña riesgos. El Celta necesita recuperar efectivos, mejorar la velocidad de su juego y encontrar gol sin depender exclusivamente de Borja Iglesias. De lo contrario, enero podría llegar con más urgencias de las previstas. @mundiario
