El Barça puede saldar cuentas con el PSG y dejar al Madrid a nueve puntos

El Barcelona afronta cinco días que pueden marcar buena parte de su temporada. Este martes visita al Paris Saint-Germain en la Champions League y el domingo recibe al Real Madrid en el Camp Nou. Dos encuentros, ambos a las 21:00 horas, con mucho más en juego que seis puntos.

La primera parada será París, donde los azulgranas buscarán revancha ante un viejo verdugo europeo. El PSG eliminó al Barcelona en los cuartos de final de 2024 y volvió a imponerse en octubre de 2025, esta vez por 1-2 en la fase de liga.

El conjunto de Luis Enrique, bicampeón consecutivo de Europa, vuelve a cruzarse en el camino de Flick. Ambos equipos suman seis puntos en Champions y una victoria reforzaría sus opciones de acceder directamente a octavos de final.

El Barcelona llegará, además, con una defensa debilitada por las ausencias de Eric García y Jules Koundé. Una circunstancia que eleva la dificultad del encuentro y obliga a Flick a gestionar sus recursos antes de recibir al Real Madrid.

Porque el verdadero golpe sobre la mesa puede llegar el domingo. El Barcelona lidera La Liga con 27 puntos, seis más que el conjunto blanco, y una victoria en el Clásico elevaría la diferencia hasta los nueve.

Una distancia considerable después de apenas diez jornadas, aunque insuficiente para dar por sentenciado el campeonato. El Atlético de Madrid también continúa en la pelea y todavía queda demasiada temporada para repartir títulos.

Los números, sin embargo, respaldan el optimismo azulgrana. El Barcelona ha ganado sus nueve encuentros ligueros y acumula 39 goles, un rendimiento que contrasta con las dos derrotas que ya ha sufrido su máximo rival.

Pero sería un error menospreciar al Real Madrid. Los blancos han demostrado que no necesitan llegar como favoritos para competir en un Clásico y una victoria en el Camp Nou reduciría la distancia a solo tres puntos. El escenario cambiaría por completo.

Flick tiene ante sí una oportunidad para demostrar la verdadera dimensión de su equipo. Ganar en París supondría recuperar prestigio frente al campeón europeo; imponerse al Madrid significaría asestar un golpe importante a su principal rival. Dos partidos que no decidirán los títulos, pero sí pueden empezar a definir quién está mejor preparado para conquistarlos. @mundiario