Argentina-Egipto será uno de los cruces más llamativos de los octavos de final del Mundial. Por un lado estará la selección de Leo Messi, vigente campeona del mundo y obligada a responder después de sufrir más de lo previsto ante Cabo Verde. Por el otro, una Egipto que llega lanzada, con Mohamed Salah como gran referencia y con una historia muy curiosa dentro de su propia plantilla.
Porque Egipto no solo jugará contra Argentina con Salah. También lo hará con Trezeguet, Dunga, Zico y Zizo. No son los futbolistas históricos, evidentemente, sino jugadores egipcios que recibieron esos nombres o apodos en homenaje a algunas de las grandes leyendas del fútbol mundial.
El caso más conocido es el de Mahmoud Hassan, futbolísticamente reconocido como Trezeguet. El extremo egipcio recibió ese apodo por David Trezeguet, el delantero francés que marcó una época entre la selección francesa, la Juventus y el fútbol europeo. Con el tiempo, el sobrenombre dejó de ser una anécdota y acabó convirtiéndose prácticamente en su identidad futbolística.
No es el único. Nabil Emad es conocido como Dunga, en referencia al histórico centrocampista brasileño, campeón del mundo en 1994 y posteriormente seleccionador de Brasil. Mostafa Abdelraouf, por su parte, aparece como Zico, en homenaje al legendario futbolista brasileño.
También está Ahmed Sayed Zizo, nombre futbolístico de Ahmed Mostafa Mohamed Sayed. En su caso, el apodo enlaza con “Zizou”, el sobrenombre con el que se conocía a Zinedine Zidane. Otro ejemplo de cómo esos referentes internacionales acabaron entrando en las canteras, los vestuarios y la identidad futbolística de Egipto.
La costumbre no es nueva en el fútbol egipcio. Durante años, entrenadores, compañeros y aficionados pusieron motes a jóvenes futbolistas comparándolos con estrellas internacionales.
Algunos quedaron en el camino. Otros, como Trezeguet, Dunga, Zico o Zizo, llegaron a la élite con ese nombre pegado a la camiseta, a las crónicas y a la selección.
El fenómeno dice mucho de la cultura futbolística egipcia. En un país donde el fútbol se vive con una enorme pasión, los nombres de las grandes leyendas no quedaron solo como recuerdos televisivos o referencias de conversación. También pasaron a los campos de barrio, a las academias y a los vestuarios, hasta acabar formando parte de la identidad de una generación de jugadores.
Por eso el duelo ante Argentina tiene un punto especial. Egipto llega a octavos con Salah como líder y con varios futbolistas que llevan encima nombres que pertenecen a la memoria del fútbol. Trezeguet, Dunga, Zico y Zizo forman parte de una tradición muy propia, casi imposible de encontrar con tanta naturalidad en otra selección.
Y el destino quiso cerrar el círculo de la forma más poderosa posible. Egipto lleva años jugando con futbolistas llamados como leyendas. Ahora, en los octavos del Mundial, se encontrará enfrente con una que todavía sigue jugando. Esta vez, Messi no será un apodo. Será el rival. @mundiario
