El problema que amenaza a Inglaterra está en el lateral derecho

Inglaterra sigue avanzando en el Mundial y mantiene intactas sus aspiraciones de pelear por el título. Sin embargo, entre las muchas virtudes de una de las plantillas más potentes del torneo, hay una preocupación que cada vez resulta más evidente: el lateral derecho.

No se trata de un problema provocado por una mala planificación. Tampoco de una convocatoria equivocada. De hecho, las decisiones tomadas por Thomas Tuchel antes del Mundial parecían razonables. Inglaterra llegó al torneo con varias alternativas para esa posición y con la sensación de tener el puesto bien cubierto.

La realidad cambió cuando aparecieron los problemas físicos. Tino Livramento, una de las principales apuestas para el lateral derecho, sufrió una lesión muscular.

Reece James, otro de los futbolistas llamados a ocupar esa banda, tampoco ha podido ofrecer continuidad debido a sus recurrentes problemas físicos. El plan inicial se vino abajo.

A partir de ahí, Inglaterra empezó a buscar soluciones. Ninguna ha terminado de convencer del todo. No porque los jugadores carezcan de calidad, sino porque el lateral derecho se ha convertido en una posición sin dueño claro dentro de una selección que aspira a ganar el Mundial.

Y eso es un problema mayor de lo que parece. El lateral moderno ya no solo defiende. Tiene que sostener la amplitud, participar en la salida de balón, acompañar los ataques y, al mismo tiempo, sobrevivir a duelos individuales contra algunos de los extremos más desequilibrantes del planeta. En un Mundial, prácticamente todos los rivales tienen futbolistas capaces de castigar cualquier debilidad en esa zona.

Por eso el debate no debería centrarse en quién se quedó fuera de la convocatoria. La cuestión no es si Inglaterra echa de menos a un jugador concreto. La cuestión es que las opciones elegidas para ocupar el puesto no han podido estar disponibles cuando más las necesitaba el equipo.

Además, no es la primera vez que Inglaterra se encuentra en una situación parecida durante un gran torneo. En los últimos años ya ha tenido que convivir con problemas similares en los laterales, especialmente cuando dependió de futbolistas que llegaban con poco ritmo competitivo o arrastrando problemas físicos. La situación de Luke Shaw fue uno de los ejemplos más evidentes.

Y el problema ya ha tenido consecuencias sobre el césped. El gol de Zipenga para República Democrática del Congo en los dieciseisavos de final nació precisamente por ese sector. La jugada dejó una mala basculación defensiva del extremo inglés (Madueke) y una posición mejorable del lateral derecho (Spence), generando el espacio que aprovechó el atacante congoleño. Inglaterra logró clasificarse igualmente, pero la acción volvió a señalar una zona del campo que lleva varias semanas generando dudas.

Inglaterra sigue teniendo argumentos de sobra para competir por el Mundial. Su plantilla continúa siendo una de las más completas del torneo y el talento ofensivo le permite marcar diferencias ante casi cualquier rival. Sin embargo, mientras no encuentre una solución estable para el lateral derecho, seguirá conviviendo con una debilidad que los mejores equipos del campeonato intentarán explotar. Porque en las eliminatorias, los detalles suelen decidirlo todo. @mundiario